Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 30 · 19 de mayo de 2026 · 4 min

Manolo alucina con el LinkedIn de los que despidió

Manolo y la teoria X

Receta
nº 30
Manolo y la teoria X

Lunes. 09:15. Manolo entra con cara de un gurú de autoayuda y me espero lo peor...

Ahí está. La teoría. La que Manolo no sabe que esa teoría se esta repitiendo desde 1960, no ha llegado con los millenials.

Douglas McGregor lo describió en The Human Side of Enterprise.

La llamó Teoría X: la hipótesis silenciosa de que la gente es vaga por naturaleza, evita el trabajo y solo se mueve por miedo o por dinero. Frente a ella, la Teoría Y: la gente quiere hacer un buen trabajo si le das contexto, autonomía y propósito. Manolo lleva quince años siendo Teoría X sin saberlo. Y como toda profecía autocumplida, lleva quince años recolectando evidencia de que tenía razón.

Silencio.

Se queda mirando el cuaderno y empieza a darle vueltas al Mont Blanc que le regalamos por sus 25 años de servicio.

Se va.

Y yo sé que el viernes, cuando alguien tome una decisión sin consultarle, Manolo dirá "hay que avisar antes de hacer cambios". Por costumbre. Por miedo. Por inercia.

Y dentro de dos años, cuando Pablo lidere un equipo de cuarenta personas en otra empresa, cuando Laura sea Head of Operations en una scaleup, y cuando Marta acabe siendo la responsable de seguridad de un grupo internacional, Manolo dirá lo de siempre: "qué raro, conmigo no daban el nivel".

Y nunca, jamás, se hará la única pregunta que importa: si todos los que se van de mi equipo florecen en otro sitio, ¿qué dice eso de ellos… o qué dice eso de mí?

Porque Manolo no es Teoría X por ideología. Es Teoría X por hábito. Y los hábitos, en management, son la forma más cara de identidad que existe. Te definen sin que te enteres. Y construyen exactamente el equipo que ya esperabas tener.

Profecía autocumplida. Cobrada en talento perdido.

Y siempre, siempre, en la empresa de otro.

Gracias por leerme.

Aprovecho para desearos que tengáis salud, amor y familia.

El resto, no importa tanto… creedme.