Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 31 · 26 de mayo de 2026 · 5 min

Manolo despidió a Sara y compró IA. Le ha salido seis veces más cara.

La IA no es tan barata, y Manolo lo sabe

Receta
nº 31
La IA no es tan barata, y Manolo lo sabe

Lunes. 09:30. Manolo entra en mi despacho con una cara que no le había visto nunca.

Silencio.

Y ahí está. Manolo, como casi todos los managers, miraba a Sara, Pedro, Laura y Marc desde su silla y veía a cuatro personas contestando tickets. Reseteos de contraseña. Configuraciones. Dudas tontas. Calculadora en mano, pensó: "esto lo hace una IA por unos céntimos por consulta". Multiplicó. Excel precioso. Y firmó la baja.

Lo que Manolo no vio es que esos cuatro no contestaban tickets. Resolvían problemas. Que es otra cosa.

Erik Brynjolfsson lo explica en The Second Machine Age: la productividad real de la tecnología no se mide por lo que automatiza, sino por lo que potencia. Las empresas que ganan no son las que sustituyen humanos por máquinas. Son las que combinan ambos. Las que solo sustituyen acaban descubriendo que han eliminado el activo equivocado: el contexto humano que hacía valiosa la tarea, no la tarea en sí.

La primera: el coste por consulta no es lineal. Cuando la consulta es compleja, la IA itera, gasta tokens, devuelve respuestas que el usuario tiene que volver a preguntar. Cada consulta "fácil" cuesta poco. Cada consulta "regular" cuesta veinte veces más. Y casi todas las reales son regulares disfrazadas de fáciles.

La segunda: las consultas que tu IA no resuelve se escalan a personas. Que pagas. Y esas personas, al recibir consultas mal triadas, tardan más.

La tercera es la peor: has perdido el contexto que Sara y los demás construyeron en años. Eso no se compra. No existe SaaS que te lo devuelva. Dentro de un año, cuando contrates a alguien para sustituir a la IA, tardará dieciocho meses en estar al nivel de Sara. Esa es tu factura real. Y no aparece en ningún Excel.

Se queda mirando el cuaderno. El bolígrafo quieto.

Se va.

Y yo sé que volverá. Porque Manolo no aprende de un caso. Aprende, si tiene suerte, después de tres. Y dentro de seis meses me dirá lo mismo del equipo de compras, donde está pensando montar "una IA agente que automatice las negociaciones con proveedores". Como si negociar fuera un proceso. Y no una relación.

Porque para Manolo, la IA es un Excel que se mueve solo. Y por eso le sale cara.

Gracias por leerme.

Aprovecho para desearos una buena semana.