Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 23 · 24 de marzo de 2026 · 7 min

Manolo convierte los OKRs en una parte de trabajo

Manolo descubre los OKRs

Receta
nº 23
Manolo descubre los OKRs

Martes. 08:47. Llego pronto. Café en mano. Silencio en la oficina. Ese momento raro en el que puedes pensar sin que nadie te interrumpa con una urgencia que lleva tres semanas siendo urgente.

Abro el portátil. Reviso roadmap, le pregunto a BorjIA que me diga que valor entregaron los equipos ayer. Y entonces me doy cuenta de algo que llevo ignorando semanas: el equipo está remando, pero nadie sabe hacia dónde.

No es culpa suya. Es culpa mía. Hay demasiados frentes abiertos, demasiadas prioridades que compiten entre sí, y el contexto estratégico se ha ido diluyendo entre Slacks, dailies y "luego lo hablamos".

Así que hago algo que normalmente evito: voy a buscar a Manolo.

Me mira como quien ve a un vegano pidiendo chuletón.

Manolo saca el cuaderno. El bolígrafo caro. La mirada de "por fin Jose habla mi idioma".

No ha entendido nada. Lo sé porque asiente demasiado rápido. Manolo asiente rápido cuando ya está pensando en su versión, no en la tuya.

Pausa. Manolo parpadea. Como si le acabara de decir que la tierra es redonda y él llevara años vendiendo mapas planos.

Se va. Contento. Demasiado contento. Ese tipo de contento que precede a un desastre organizativo.

Lunes siguiente. Manolo me manda un documento. Asunto: "OKRs Q2 — Borrador v1 DEFINITIVO".

Lo abro.

Y ahí está. La obra. El crimen.

Objetivo 1: "Mejorar la plataforma."

Key Results:

Cerrar 45 tickets de Jira antes del 30 de abril. Hacer deploy cada jueves. * Reducir bugs abiertos a menos de 20.

Objetivo 2: "Ser más eficientes."

Key Results:

Que todo el mundo registre horas en Harvest. Hacer retrospectivas cada dos semanas. * Reducir reuniones un 15%.

Respiro. Cuento hasta diez. No llego a cinco.

Le llamo.

Silencio.

Le explico lo que debería saber si hubiera leído más allá del índice del libro de Doerr:

Los Key Results tienen que ser outcomes, no outputs. No mides lo que haces, mides lo que cambia gracias a lo que haces. "Cerrar tickets" es output. "Reducir el tiempo medio de resolución de incidencias críticas de 48 a 12 horas" es outcome. "Hacer deploy cada jueves" es una práctica. "Pasar de un cycle time de 14 días a 5" es un resultado.

Andy Grove, que básicamente inventó los OKRs en Intel antes de que nadie los llamara así, tenía una idea muy clara: el sistema existe para generar foco y alineamiento, no para controlar a la gente. Si tus OKRs se parecen a un parte de trabajo, has fallado antes de empezar.

Manolo se remueve. Mira el documento como quien mira un castillo de arena justo antes de la ola.

Le hablo de Marty Cagan, de Empowered. Cagan distingue entre "feature teams" y "empowered teams". Los primeros reciben listas de lo que tienen que construir. Los segundos reciben problemas que tienen que resolver. Los OKRs, bien hechos, son la herramienta de los segundos. Mal hechos — como los de Manolo — son el disfraz favorito de los primeros.

Golpe bajo. Lo sé. Pero Manolo solo reacciona con golpes bajos.

Se queda callado un rato.

Lo dijo Peter Drucker hace décadas: "La productividad del trabajador del conocimiento es el mayor desafío del siglo XXI." Y luego añadió algo que Manolo debería tatuarse: la clave no es supervisar más, sino definir mejor qué constituye un resultado.

Manolo cierra el portátil. Despacio. Con esa cara de "me has arruinado el lunes pero no te voy a dar la satisfacción de admitirlo".

Se levanta. Recoge el cuaderno. El bolígrafo caro se queda en la mesa, como una bandera blanca involuntaria.

Se gira.

Se va.

Y yo me quedo pensando que quizás, solo quizás, esta vez Manolo no va a destrozar la idea del todo.

Gracias por leerme.

Seguimos.