Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 22 · 10 de marzo de 2026 · 7 min

Manolo y la catedral que nadie visitó

Manolo y la catedral

Receta
nº 22
Manolo y la catedral

PD:Esta edición es siguiendo los consejos de un amigo. Hoy Manolo es quien me riñe.

Martes. 09:15. Entro YO en el despacho de Manolo con paso de evangelista. MacBook bajo el brazo. Tres pestañas de diagramas de arquitectura abiertas. Y esa expresión de quien acaba de salvar a un gatito de las fauces de un Bull dog.

Manolo me mira. Deja el café. Se recuesta en la silla. Y hace algo que no esperaba:

Silencio.

No esperaba esto de Manolo. Manolo, el de los contratos exclusivos. El del foso que se evapora. El que viene a que yo le explique las cosas.

Pero Manolo lleva meses leyendo. Y lo que dice a continuación me desarma.

Lo miro como quien ve a su perro abrir el frigorífico.

Pausa.

Stuart Kauffman estudió los paisajes de aptitud en sistemas complejos. En un paisaje rugoso —lleno de picos y valles— los organismos que dan pasos pequeños y rápidos exploran más terreno que los que intentan calcular la ruta perfecta al pico más alto. Porque el pico más alto de hoy puede ser un valle mañana.

El mercado de una startup es un paisaje rugoso. Cada feature lanzada es un paso. Cada interacción con el usuario es información. Cada pivote es adaptación.

Seis meses sin pasos no es estabilidad. Es ceguera.

No contesto, porque sé adónde va.

Manolo se levanta. Se sirve más café. Y sigue.

Touché.

John Boyd, coronel de la Fuerza Aérea estadounidense, desarrolló el concepto del bucle OODA: Observar, Orientar, Decidir, Actuar. Boyd no decía que gana el que tiene mejor plan. Decía que gana el que hace cliclos más rápido. El que observa antes, orienta antes, decide antes, actúa antes.

Cada ciclo OODA es una oportunidad de aprendizaje. Cada feature lanzada es un ciclo. Cada release es una observación.

Siete meses de refactoring son siete meses con el bucle OODA congelado. No estás mejorando el avión. Le estás quitando los instrumentos de vuelo para repintarlo.

Manolo abre su portátil. Me muestra una gráfica. Nexova tiene tres competidores. Dos de ellos, con código que probablemente haría llorar a cualquier ingeniero de software, han triplicado usuarios en el último trimestre.

¡Y sino que se lo digan a @levelsio que tiene un index.php de 50 mil lineas!

Leigh Van Valen propuso en 1973 la hipótesis de la Reina Roja, tomada de Alicia a Través del Espejo: "Hace falta correr todo lo que puedas para permanecer en el mismo sitio." En biología evolutiva, las especies no compiten contra un estándar absoluto. Compiten contra otras especies que también están evolucionando.

Mientras Nexova reescribe su arquitectura, sus competidores no están esperando. Están lanzando. Están aprendiendo. Están iterando. Cada día que Nexova pule su catedral, el mercado se mueve. Y cuando salgan, dentro de siete meses, con su arquitectura perfecta y su coverage al 90%, el mercado al que apuntaban ya no estará ahí.

Habrá evolucionado. Y ellos seguirán adaptados a un ecosistema que ya no existe.

Me quedo callado. Porque tiene razón. Y tiene razón usando mis propias palabras.

Frederick Brooks lo escribió en 1975, en The Mythical Man-Month: "Plan to throw one away; you will, anyhow." Planea tirar la primera versión a la basura, porque lo vas a hacer de todos modos.

Eso era verdad en 1975. En 2026, con IA que genera, refactoriza y migra código, la frase debería ser: planea tirarlo todo cada trimestre. Porque puedes. Y porque el mercado te va a exigir que lo hagas.

Me río. Porque la metáfora es ridícula. Y porque es perfecta.

Manolo no está diciendo que el código no importa. Está diciendo algo más sutil: que la calidad del código es una variable dependiente, no independiente. Depende del estadio de la empresa, del tamaño del mercado, de la velocidad de cambio del entorno, de la disponibilidad de herramientas para reescribir.

Optimizar una variable dependiente como si fuera independiente es un error de modelado. Y los errores de modelado, en sistemas complejos, no se corrigen con más optimización. Se corrigen cambiando el modelo.

Tus clientes se están mojando, Jose. Y tú estás eligiendo el mármol de las columnas.

No contesto. Porque esta vez el que ha venido a aprender soy yo.

Y la lección es esta: en un mundo donde el código es efímero, la arquitectura es fungible y la IA abarata la reescritura hasta casi cero, el único activo que no se deprecia es la velocidad de aprendizaje. El GTM no es un compromiso con la calidad. Es la calidad que importa cuando el terreno se mueve bajo tus pies.

Tu catedral puede ser magnífica, Jose.

Pero si la construyes en el sitio equivocado, solo habrás demostrado que sabes poner piedras muy bonitas en un desierto donde nadie reza.

Gracias por leer hoy... a Manolo.