Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 7 · 18 de noviembre de 2025 · 4 min

Manolo y el aparcamiento samurai

Manolo y el aparcamiento Samurai

Receta
nº 7
Manolo y el aparcamiento Samurai

Lunes. 08:42. Entro al parking de la oficina y me encuentro el coche de Manolo… aparcado literalmente en la plaza más cercana a la puerta, en una especie de diagonal, ocupando casi una plaza más, como si el tío hubiera aterrizado ahí con un helicóptero.

Yo aparco al fondo SIEMPRE, donde cristo perdió el gorro.

Porque me gusta empezar el día con cardio emocional y por algo que te voy a contar ahora...

En la puerta me lo cruzo.

Me mira raro, como si intuyera que le acabo de llamar responsable de la crisis subprime. Pero sigue.

Y aquí es cuando decido explicarle que Japón existe. Pero no el Japón de los animes, sino el Japón de las personas adultas que saben convivir.

Le cuento una regla no escrita: que quienes llegan más temprano aparcan más lejos para facilitar la vida al resto.

El omoiyari.

Es un mecanismo evolutivo muy simple: Si hoy puedes hacer un pequeño esfuerzo para no joderle la vida al que viene detrás, lo haces.

No porque seas buena persona. Sino porque entiendes que somos un sistema.

Y un sistema en el que todos maximizan su comodidad o performance individual, acaba con la cultura de una empresa. No hay empatía.

Manolo abre los ojos como si hubiera escuchado por primera vez la palabra “empatía” sin ir seguida de “en formato KPI”.

Y aquí viene la parte divertida, el tío me sigue hasta el ascensor, dándole vueltas al tema, me da miedo que le de un ictus, si pone todas sus neuronas a pensar. Esas cosas pasan....

Y un día, cuando tú necesites algo, alguien hará lo mismo por ti. Porque tú empezaste el ciclo.

Esto va asi, Manolín.

Manolo me efrunce el ceño. Es su cara de “esto suena al rollo humanista de Jose, así que seguro es caro”.

Silencio.

Aquí se ríe. Por fin.

El omoiyari es la base de la cooperación social sostenida. Si la cultura tiene cimientos, empieza ahí.

Y entonces pasa LA ESCENA. Se abre el ascensor. Sale Laura, embarazada de siete meses, resoplando.

Manolo la mira. Luego me mira a mí. Y ahí, por primera vez en meses, veo la bombilla de Manolo encenderse...

Esa bombilla que siempre llega tarde, pero cuando llega, ilumina.

Porqué el tiene esa capacidad, su bombilla puede iluminar una calle entera... cuando quiere...

Un gesto pequeño. Invisible. Pero que cambia la dinámica de un equipo más que cualquier OKR mal redactado.

> La cultura de una empresa no se mide por los valores en la pared. Se mide por quién deja libre la plaza cercana cuando llega el primero.

Esta vez Manolo me ha emocionado... no siempre pasa, pero cuando pasa, recuerdo porque escribo esta Newsletter, y me da energía para diez números más.

Gracias por leerme, que tengas buen martes.