Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 17 · 27 de enero de 2026 · 3 min

Manolo y los BPM que arreglan todo menos el problema

Manolo descubre los BPMs

Receta
nº 17
Manolo descubre los BPMs

Martes. 09:00. La puerta de mi despacho se abre como si la hubiese invocado la Virgen de los Procedimientos. Manolo entra con esa energía habitual…

Suspira con orgullo. Lo saca impreso, en A3, con colores. Y me lo planta encima de la mesa como si fuera un tratado de filosofía.

Ahí está. Una orgía de flechas, rombos y rectángulos conectados como si el objetivo fuera marear a alguien hasta que firmara. La hoja brilla. Literalmente. Ha plastificado el puto diagrama, dios....

Sonríe. Cree que por fin ha encontrado el Santo Grial de la eficiencia. Una línea para cada cosa, una caja para cada persona, y un “OK” verde en cada esquina.

Silencio. De esos que duran tres segundos pero pesan como un sprint entero.

Manolo se cruza de brazos. —Es que sin procesos no hay escalabilidad.

Se lo intento explicar: Un BPM no te da claridad si no hay pensamiento. No te da foco si no sabes qué importa. Y no arregla nada si lo que haces está mal desde el principio.

Pero él sigue convencido. —Jose, esto lo hace todo el mundo.

El problema no son los procesos. Es que Manolo los usa como aspirina cuando lo que necesita es cirugía.

El viernes siguiente me llega su correo: “Asunto: Nueva versión del BPM (ahora con subprocesos).” Lo abro. El PDF pesa 11 megas. Solo una gran culpa pesa más.

En la página 4 hay un diagrama que pone: “Validar resultados del BPM” >“Actualizar BPM” > “Revisar BPM” >“Documentar BPM.” Un bucle. Un círculo perfecto. El Ouroboros de la consultoría.

Así que lo llamo.

Manolo no lo hace por mal. Lo hace porque le da paz. El BPM le da la ilusión de control. La sensación de que si algo está dibujado, está solucionado.

Pero el negocio no vive en los diagramas. Vive en la ejecución. Y la ejecución, en la cabeza de gente que entiende por qué hace las cosas, no solo cómo.

Así que le digo:

Silencio. Manolo asiente. O eso parece.

Hasta que al día siguiente me llega un mensaje:

“Asunto: He hecho un BPM para el onboarding de BPMs.”

Y ahí entendí que el problema no era el proceso. Era la fe.

Un BPM no es una estrategia. Es una foto de cómo haces las cosas hoy. Si lo usas para justificar, no para aprender, acabas optimizando la burocracia.

Como decía Drucker:

> “No hay nada tan inútil como hacer con gran eficiencia algo que no debería haberse hecho en absoluto.”

O como diría yo:

> “Si tu BPM necesita un BPM, Manolo… igual lo que hace falta no es más flechas, sino más foco.”

Y hasta aquí el número de hoy. Espero que os haya gustado.