Sátira semanal del antimanager · Producto · Ingeniería · Gestión · Personas · Startups

RECETAS PARA MANOLO

Los martes hablo con Manolo sobre producto, ingeniería, gestión, personas y startups. A las 7 A.M.

Se sirve los martes · 7:00Todos conocemos a un ManoloDe la cocina de Jose Luis CasesEN — Read in English

Receta nº 5 · 4 de noviembre de 2025 · 5 min

Manolo y el "business plan" perfecto

Manolo me trae del Monte Sinai un business plan

Receta
nº 5
Manolo me trae del Monte Sinai un business plan

Martes. 09:15. La puerta de mi despacho se abre con muuuy despacio. Manolo entra despacio, iluminado por el reflejo del portátil. Parece Moisés bajando del Monte Sinaí… solo que, en lugar de las tablas de la ley, me trae un Excel, y ya empiezo a acojonarme.

Cada factura tiene que mandar su registro a la agencia estatal de administración tributaria en tiempo real, inviolable, con QR y todo el rollo. He pensado en una "killer feauture" que nos va a hacer ganar mucha pasta, Jose.

¡Lo vamos a petar!

Y ahí está, y no es la puerta de Alcalá...es el business plan divino...

Abre el portátil como si fuera la jaula de Faraday donde guarda su monedero frío de bitcoins . Las slides van una tras otra con una narrativa que ya querría el guionista de Entrepeneur, de Alex de la Iglesia : “Objetivo: cinco millones de ARR en dieciocho meses ( estamos en dos)”.

Luego, eso si, no falta la inevitable gráfica en forma de hockey.

Que joder, un business plan sin el palito de hockey parece como si estuvieses montado una charcutería y nosotros "semos" tecnológicos donde todo escala al infinito y más allá.

Después, “Equipo comprometido”. Y, por último, el clásico: “Si captamos el uno por ciento del mercado, nos forramos.”

Un plan sin fisuras.

Aquí hemos venido a jugar, joder.

Me pongo a revisar por encima... hmmmm....los costes bajan un poco, los ingresos se disparan, los consultores convierten el agua en vino y el mercado espera ansioso para comprarnos. Ni un rastro de incertidumbre, pipeline o margen operativo.

Esto suele ser el PRIMER problema. Como decía Steve Blank: no hay hechos dentro del edificio, solo opiniones, y Manolo lo más que ha salido del edificio ha sido al parque con otros padres.

Mirando el Excel veo que promete un crecimiento del doscientos por ciento sin canal probado ni partners activos.

La planificación de carga es perfecta: nadie enferma, nadie hace pre-venta, nadie se va de vacaciones. En el Excel de Manolo, los consultores no son personas, son procesadores de facturación con café en la sangre. Ni los agentes de IA podrán llegar a ese nivel de rendimiento porque de vez en cuando habrá que actualizar el código y hace algún pull request.

El pricing es “premium” ( faltaría más) , aunque no haya ni un mierdoso caso de estudio que lo respalde.

El backlog está lleno de “propuestas enviadas”, pero presentadas como ventas cerradas, cero.Las implantaciones duran doce semanas porque la IA lo hace todo, las integraciones “son fáciles” y las migraciones las hace el junior con IA “porque ya lo hizo una vez”.

La adopción del cliente se resume en una slide titulada Training & Go.

Y los contratos, por supuesto, son fixed-price con alcance líquido, porque “esta vez seguro que no se complica”.

Nadie menciona los kill criteria, ese límite que separa el aprendizaje de la ruina. En el plan de Manolo, nada puede salir mal. Y cuando todo encaja tan bien, suele ser porque nada es cierto.

El mercado no compra promesas, Manolo. Compra proyectos entregados, clientes que repiten y unit economics que son la leche.

Andy Grove, el tipo que levantó Intel, lo dijo sin Excel: solo los paranoicos sobreviven. Y tú, Manolo, estás vendiéndome paz en la era de la IA.

El problema no es planificar, Manolo. El problema es creerse el plan. Tus gráficos no son estrategia: son como diazepans con formato de celdas.

La realidad no cabe en un Excel. Ni aunque uses macros ( que boomer soy, eso se seguirá usando?)

Así todos los dias. y luego piensa en UNA SOLA PROPUESTA DE VALOR y sales a la calle, habla con tres clientes ( de los que nos pagan ahora, no los padres del parque) y vuelve con algo que no dependa de “si todo sale bien”. Eso sí lo compra alguien.

Vender ERPs no es prometer eficiencia. Es demostrarla. Y eso empieza por dejar de hacer planes perfectos para mundos que no existen. El peligro no es no saber —como dice Taleb—, el peligro es creer que sabes.

Recuerda lo de Grove: solo los paranoicos sobreviven.

Antes de enseñarme otra gráfica en forma de hockey, pregúntate si estás planificando de verdad o escondiendo la complejidad.

Drucker ya lo dijo: “No hay nada tan inútil como hacer con gran eficiencia algo que no debería haberse hecho en absoluto.”

> Manolo, el mercado no lee tus planes,los corrige.

Gracias por leerme.

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